El Arzobispo de Praga, Giovanni Jenstein instituyó la fiesta de la Visitación en su jurisdicción, y propuso a Urbano VI (Papa de 1378 a 1389) de extenderla a toda la Iglesia, para evitar su división definitiva. Bartolomeo Prignano, ya obispo de la ciudad de Matera, propone a los Cardenales en el consistorio del 8 de abril de 1389 la introducción de la fiesta de "La Visitación de María Santísima" con la intención de lograr la paz en el ámbito político y eclesiástico, en un tiempo muy inquiteo (Gran Cisma de Occidente).
Pero fué Bonifacio IX que dió su idea de esta fiesta y no sólo cruzó el papado, publicandolo el 8 de noviembre de 1939, "Supernos Benignitas Conditoris", elaborado por su predecesor.